Operación Peter Pan.

Desde los inicios mismos de la Revolución cubana el tema migratorio se ha usado con fines políticos y hasta hoy nada ha cambiado. Actualmente vemos que mientras miles y miles de centroamericanos dejan sus países de origen para marchar al norte son los cubanos los que acaparan los titulares sensacionalistas de la prensa bajo términos tan capciosos como huyen o escapan y al mismo tiempo EE.UU incumple los convenios migratorios con la isla mediante los cuales se debían otorgar 20 000 visas anuales.

En esta novela politizada la Operación Peter Pan fue uno de los primeros capítulos. Todo el proceso era parte de la guerra fría que hoy sobrevive en La Florida y un ejemplo de manipulación de la información, de tergiversación y engaño. Mientras se organizaba todo en secreto entre el Departamento de Estado de Estados Unidos, la jerarquía de la Iglesia Católica en Miami, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y las organizaciones contrarrevolucionarias al noble pueblo cubano se le enviaban mensajes a través de la radio diciéndoles que Fidel Castro y el nuevo gobierno les quitarían a sus hijos.

En los mensajes radiales emitidos por Radio Swan se les orientaba a los padres que acudieran a la iglesia donde les dirían qué hacer. Allí entraba a escena la otra parte de la manipulación y la mentira dándose a conocer una falsa Ley de la Patria Potestad, supuestamente emitida por el gobierno cubano y que sería distribuída clandestinamente entre la población. El texto de esa ley fue redactada en EE.UU e introducida en Cuba por el agente de la CIA en la isla, José Pujals Mederos. Según reconoció años después Ángel Fernández Varela, también agente de la CIA, él fue una de las personas responsables de la redacción de esta falsa legislación.

Mediante esta despreciable e inhumana operación salieron de Cuba un total de 14 048 niños, muchos de ellos nunca volvieron a encontrarse con sus padres.

(Tomado de La Otra Versión)